Certificado de eficiencia energética

Certificado de eficiencia energética

En cumplimiento de las directivas europeas, los propietarios de los inmuebles deberán disponer de un certificado de eficiencia

En cumplimiento de las directivas europeas, a partir del 1 de junio de 2013, los propietarios de los inmuebles deberán disponer de un certificado de eficiencia energética para vender o alquilar los mismos.

El Certificado evaluará la eficiencia energética del inmueble, otorgándole una calificación en una letra que varia de la A a la G. El documento tendrá una validez de diez años.

Además de la información objetiva sobre sus características energéticas, el certificado incluye recomendaciones para la mejora de la eficiencia energética del inmueble.

El objetivo es fomentar el ahorro y la eficiencia, así como que se pueda valorar y comparar los inmuebles, con el fin de favorecer la promoción de aquellos que tengan alta eficiencia y las inversiones en ahorro de energía. La inversión en rehabilitación energética de edificios repercute directamente en el gasto de energía y por tanto supone un ahorro energético y económico en las facturas.

Los Certificados de eficiencia energética deben necesariamente inscribirse en el registro de Gobierno Vasco (Ente Vasco de la Energía) a fin de garantizar la necesaria publicidad de los mismos y facilitar su control por parte de la Administración.

La inscripción de los certificados dará derecho a la obtención de la etiqueta energética.

Los propietarios de viviendas, locales y edificios deben disponer del certificado energético siempre que quieran vender o alquilar sus propiedades -a menos que se correspondan con alguna de las excepciones que recoge el RD 235/2013 del 5 de Abril. El Real Decreto establece una serie de edificaciones que no necesitarán ser certificadas:

  • Edificios y monumentos protegidos oficialmente por ser parte de un entorno declarado o en razón de su particular valor arquitectónico o histórico.
  • Edificios o partes de edificios utilizados exclusivamente como lugares de culto y para actividades religiosas.
  • Construcciones provisionales con un plazo previsto de utilización igual o inferior a dos años.
  • Edificios industriales, de la defensa y agrícolas o partes de los mismos, en la parte destinada a talleres, procesos industriales, de la defensa y agrícolas no residenciales.
  • Edificios o partes de edificios aislados con una superficie útil total inferior a 50 m2.
  • Edificios que se compren para reformas importantes o demolición.
  • Edificios o partes de edificios existentes de viviendas, cuyo uso sea inferior a cuatro meses al año, o bien durante un tiempo limitado al año y con un consumo previsto de energía inferior al 25 por ciento de lo que resultaría de su utilización durante todo el año, siempre que así conste mediante declaración responsable del propietario de la vivienda.

La calificación energética de una vivienda debe ser incluida en toda oferta, promoción y publicidad dirigida a la venta o arrendamiento de un inmueble. En caso de venta, el vendedor deberá entregar al comprador un original del certificado energético. En caso de alquiler, deberá adjuntar una fotocopia al contrato de arrendamiento.

En casos de inmuebles alquilados, si a la entrada en vigor del Real Decreto, el 1 de junio de 2013 ya existía contrato de arrendamiento no es necesario obtener el certificado, así como tampoco en el caso de que el contrato de arrendamiento se renueve al mismo inquilino. Sí que será necesario la obtención del certificado de eficiencia energética en caso de realizar un nuevo contrato.

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